AnaRosaSanfeliu

Opiniones personales publicadas y otros pensamientos

Si es de dos velocidades, yo la primera

 

 

 

 

Andan los mentideros mediáticos y políticos al rececho de alguna palabra de Rajoy que deje entrever cual va a ser su línea económica. Pero acertadamente, el futuro presidente sigue haciendo gala de prudencia y prefiere ver primero el secarral que le dejará el gobierno saliente, antes de augurar acciones que le pongan a futuro en un brete.

 

De todas maneras, especular sobre lo que hará Rajoy no es tan mal ejercicio después de una campaña electoral y con la experiencia de su paso por anteriores gobiernos. Europa entera se tambalea sobre países que son intervenidos, sobre los que van perdiendo crédito y colocando tecnócratas y hasta los potentes como Alemania que no han conseguido colocar toda su deuda. Sin embargo, todavía existen grandes diferencias entre la viabilidad de nuestra economía y la de los germanos y por eso, estos últimos pretenden no lastrarse de los que no sean capaces de dar el tirón necesario para la recuperación.

 

Y ahí es donde está la diferencia del PSOE y el PP. El primero no sólo se conformaba con parchear la economía y pertenecer a la Europa pobre, sino que además, en campaña se le ha hinchado la boca diciendo que Rajoy no podría hacer otra cosa que no fuera coger la segunda velocidad: la lenta.

Sin embargo, el líder del PP y pronto de España, creo que guarda el secreto en la manga de, como hacen los corredores de fondo, apretar músculo y aguantar el tirón para ponerse en cabeza.

 

Con probabilidad Rajoy (igual que hizo Aznar en el 96) anuncie todas las medidas de reducción del déficit, bajada de gasto y ajuste laboral que sean necesarias para meterse en el grupo de cabeza y pasar el corte de lo “malos”. Así conseguimos dignidad en Europa hace 15 años y así debemos volver a hacerlo. Nuestra economía puede hacerlo y si los españoles somos capaces de entender la necesidad del sacrificio para volver a conseguir productividad y por ende, empleo, lo lograremos.

 

Y todo hay que decirlo, a los españoles, a tozudos, cuando queremos, no nos gana nadie. Pero esto sí, habrá que dejarse a un lado la cobardía de las medidas severas y el populismo oportunista de quienes rescatan slogans de la revolución industrial pensando que todavía luchamos contra la esclavitud laboral. Marx murió en 1883 y dividir a España con odios de otros tiempos, la debilita y nos empobrece a todos.

 

Así, que debemos ser ambiciosos y no pensar que nuestro sitio es el vagón de cola, sino lanzarnos a subirnos en primera para poder recoger los réditos del esfuerzo colectivo.

 

Y eso, sinceramente, no sólo deberíamos hacerlo en el ámbito nacional con nuestro nuevo presidente y su séquito de ministros, sino que también deberíamos empezar a aplicarnos el cuento aquí en nuestras tierras.

 

La Comunidad Valenciana  tiene que pujar por estar entre las primeras que marque el ritmo de crecimiento del país. Que sus acciones se distingan como ejemplares para poner orden en el desconcierto económico y que aplique las políticas que sean necesarias para que recuperemos la producción y el empleo. Ahora, bien, para eso, habrá que cambiar el chip y postular una política institucional austera con lo público, pero también entregada con el mundo económico. El gobierno valenciano no debe ser el subvencionador de la economía, pero ha de poner toda la carne en el asador para que aquí no se escape ni un céntimo y que se facilite la inversión, sin trabas, sin complejos. Porque emprendedores somos. Porque nuestra tierra cualidades tiene, pero lo que necesitamos son buenos embajadores que no descansen ni un minuto y no se conformen con las migajas.

 

Pero sobre todo, quien debe empezar a creer que no puede ser eternamente el farolillo rojo y encima estar contento, ha de ser Castellón. Está bien reivindicar como retahíla los proyectos que se nos deben: N-340,  AVE, accesos al puerto, etcétera, etcétera. Pero, es que esto se ha convertido en una cantinela que da discurso, pero no avanza. Así que es ahora el momento de arriesgar. Estamos casi en tiempo de descuento, porque los parados en nuestra provincia se cuentan por diezmiles. No podemos esperar más. Hay que centrar las medidas que generen actividad y creen empleo. Prioridad máxima. No vale reconvertir proyectos grandes en sucedáneos que nunca llegan a dar la rentabilidad esperada.

Las esperanzas de la provincia no se pueden tunear, porque a la postre y como reza el dicho popular, lo barato resulta caro. España lo ha dicho en dos ocasiones, en las municipales y en las nacionales, quiere una política de cambio económico. Así que, la Administración mínima y gestionar con máxima austeridad para recortar el déficit, por un lado; y por otro, acciones que nos pongan en cabeza del tren, que para llegar a la cola siempre estamos a tiempo.

2 comentarios el “Si es de dos velocidades, yo la primera

  1. Fernando E.
    27 noviembre, 2011

    Efectivamente de lo contrario iremos a la tumba.

  2. Almudena
    27 noviembre, 2011

    Necesitamos una profunda reflexión (propios y extraños); un giro de 180º, ya no sólo en políticas económicas, sino en muchos aspectos socio-políticos y sobretodo mucha mano izquierda y temple deseo, para que no tiemble el pulso y logremos entre todos salir de esta. En este círculo hay sitio para todos, el problema es cuando quieres ocupar una esquina.
    Por cierto, enhorabuena por el blog

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Esta entrada fue publicada en 26 noviembre, 2011 por en Hablar por no callar y etiquetada con , , .

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